jueves, 19 de enero de 2017

Helicobacter pylori: causas y tratamientos naturales


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La gastritis es el término genérico con el que se le conoce a la inflamación del estómago que afecta a la mucosa estomacal. Sin embargo, son varias las causas que pueden provocar esta condición. Una de ellas, es la infección por una bacteria conocida como “Helicobacter Pylori“.

Helicobacter pylori: causas y tratamientos naturales

La gastritis que tiene relación con la bacteria Helicobacter pylori puede derivar en serios problemas de salud como el desarrollo de úlceras estomacales e incluso se ha establecido un mayor riesgo de padecer cáncer digestivo.

Infección por Helicobacter pylori ¿Porqué ocurre?

Actualmente, se estima que hay dos tercios de la población mundial infectada con esta bacteria, sin embargo, el método de contagio no está del todo claro. Se sabe que una persona infectada puede contagiar a una persona sana a través del vómito y las heces al contaminarse los alimentos y agua.
En países en vías de desarrollo se ha observado la presencia de esta bacteria en el agua, pero estas no parecen ser las únicas vías de contagio, pues la helicobacter pylori también se ha aislado en animales domésticos y de cría como gatos y ovejas, lo que sugiere que es posible que puedan transmitirlo.

Síntomas

Los síntomas de una gastritis causada por la helicobacter pylori no son diferentes a los de otro tipo de gastritis.
  • Acidez Estomacal
  • Dolor estomacal
  • Náuseas
  • Disminución del apetito o falta de apetito, sensación de llenura sin haber comido
Sin embargo, para determinar la presencia de la bacteria Helicobacter pylori, será necesario realizarse un estudio sanguíneo, un análisis de las heces o biopsia según lo determine su médico.

Remedios Naturales

Actualmente, es posible tratar la gastritis crónica asociada a esta bacteria con un esquema de antibióticos como la amoxicilina y un inhibidor de la bomba de protones, los cuales suelen ser efectivos en la mayoría de los casos cuando la bacteria no es resistente.
Afortunadamente, hay opciones naturales de las cuáles, algunas han resultado bastante eficaces para combatir la Helicobacter Pylori, y así lo han corroborado estudios.

Cúrcuma, una especia contra la Helicobacter Pylori

 Se trata de una especia famosa por su empleo en el curry, misma que le otorga ese color amarillo mostaza. La cúrcuma posee propiedades antiinflamatorias naturales que puedne ser útiles para aliviar la gastritis, por otro lado, también tiene capacidad antioxidante y mejora la digestión al estimular la producción de bilis.
Un estudio realizado en India, demostró que el extracto de cúrcuma puede ser eficaz para combatir el desarrollo de la bacteria relacionada con la gastritis, por otro lado, científicos en Tailandia encontraron que la cúrcuma puede ayudar a aliviar los síntomas y favorecer la buena digestión, facilitándole al paciente volver a su dieta habitual.
Una forma de consumir la cúrcuma para la gastritis consiste en diluir una cucharadita en una taza de agua hirviendo, tapamos y dejamos reposar hasta que enfríe, colamos el resultado y bebemos, se recomienda repetir diariamente.  Expertos aconsejan no consumir en exceso la cúrcuma, pues puede ser contraproducente.

Jengibre, Raíz beneficiosa

Se trata de una raíz de sabor dominante y ligeramente picante ampliamente utilizado en la cocina asiática. Son muchas las bondades medicinales del jengibre, siendo útil para combatir resfriados, náuseas y problemas digestivos, entre los que se incluyen la gastritis por presencia de helicobacter pylori.
Los compuestos gingeroles en el jengibre pueden reducir el crecimiento de la bacteria y además, el jengibre en conjunto ayuda a calmar la inflamación y mejorar la digestión.
Es recomendable beber una infusión de jengibre tres veces al día para combatir la helicobacter pylori y la gastritis, pero se debe evitar en embarazo, lactancia y en niños pequeños, tampoco se aconseja en casos de úlceras activas.
Por último, si se consume en exceso o por periodos prolongados el jengibre puede irritar la mucosa estomacal dando como resultado gastritis, es por ello que es muy importante la dosificación correcta.

Raíz de Regaliz

Esta raíz puede ayudar a aliviar la mucosa, reduciendo la irritación y la inflamación estomacal, por lo que puede ser útil para calmar los síntomas de la gastritis.
Según investigaciones, los compuestos de esta raíz pueden inhibir el crecimiento de la helicobacter pylori, ayudando a erradicar la bacteria, incluso cepas resistentes a los antibióticos tradicionales de la terapia triple.
Un popular remedio contra la gastritis y úlceras consiste en cortar 100 gramos de raíz de regaliz en trozos, dejarlos macerar en un recipiente cubierto en un litro de agua sin exponerlo a la luz por 12 horas, después de este tiempo, se hierve el contenido del recipiente, colamos y reservamos la bebida en refrigeración. Se recomienda tomar 3 vasos al día, preferentemente media hora antes de cada comida.

Aceite esencial de cymbopogon citratus

Este es quizás uno de los remedios naturales contra la gastritis por helicobacter más populares, siendo nada más y nada menos que el aceite esencial de una planta que conocemos como hierba luisa, zacate de limón, toronjil, entre otros.
Un estudio realizado en Japón demostró que la bacteria helicobacter pylori es sensible a los compuestos de este aceite esencial, siendo un remedio natural ideal para erradicarla, si bien la planta es beneficiosa, se recomienda utilizar el aceite esencial, y es aconsejable seguir una dieta especial durante el tratamiento.

miércoles, 18 de enero de 2017

EL PODER DE LA VOZ Y EL USO DE PALABRAS MISTICAS





Los seres humanos tenemos un potencial co-creador de la realidad enorme, por eso aquí vamos a hablar del poder de la voz y el uso de las palabras místicas ya que es algo repetido por todas las enseñanzas de cualquier época y tiempo. Este poder nace de la capacidad de proyectar formas energéticas de diferentes vibraciones, sea a nivel psíquico o mental, a nivel emocional, o a nivel verbal, que “moldean” el entorno energético en el que existimos, para darnos la ilusión de la realidad que vemos. En este caso, vamos a profundizar en el poder de la palabra, la voz, y los sonidos que emitimos.
En culturas ancestrales abundan historias al respecto. De los rishis, o sabios de la antigua India, se decía que tenían extraordinarias habilidades, llamadas siddhis. Una de ellas era el vac-siddhi (vac=voz), por el cual cualquier cosa que el rishi dijera se convertia en realidad. Algunas veces, sólo con pronunciar una palabra, un rishi podía materializar un ejército completo, por lo qué, para estas tradiciones, la palabra pronunciada era considerada sagrada, poderosa e inalterable. En sánscrito, por ejemplo, el termino vac (voz), es a menudo considerado como sinónimo de la diosa Shakti, la energía creativa, el poder de manifestación, y, en diversas corrientes de antigua filosofía griega, puede hallarse un concepto similar en el concepto de Logos, que yo uso mucho en mis artículos si os habéis dado cuenta, como un sinónimo de grandes entes creadores. En realidad, el significado primario de logos es “palabra“, pero también significa principio creativo.
Relación entre voz y energía sexual
Si alguno ha leído las enseñanzas de Rudolf Steiner, quizás os suene que hacía múltiples indicaciones relativas al poder de la voz. Un aspecto que desarrolló particularmente es la relación entre la voz y los órganos reproductores, y, como consecuencia de ello, describe múltiples consecuencias concernientes a la evolución de la humanidad, por ejemplo, en la pubertad, cuando se desarrollan los órganos sexuales, y la voz de los adolescentes cambia de tono debido a la acción de la testosterona. En las mujeres, la alteración de la voz también puede observarse en la menopausia.
En la medicina tradicional china pueden hallarse diversas conexiones entre la energía sexual y la garganta. Por ejemplo, de entre todos los órganos, se dice que el riñón está relacionado con la energía sexual. Y en la garganta se encuentran las amígdalas, las cuales tienen forma de riñones. Cuando hay una liberación de “energía” por el riñón, a resultas puede haber una inflamación de la faringe (faringitis) o de las amígdalas (amigdalitis).
De hecho, Steiner consideraba que la importancia de ciertas partes del cuerpo se está desvaneciendo lentamente, mientras que otros órganos jugarán un papel cada vez más esencial en el futuro. Los órganos sexuales pertenecen a la primera categoría, mientras que la laringe pertenece a la segunda. Además, sabemos por enseñanzas como el taoísmo que la energía sexual y la energía que nos permite conectar con las partes más elevadas del ser humano, el espíritu, el Yo superior, etc., son fundamentalmente de la misma naturaleza, y que esta última no es otra cosa que una forma refinada y redirigida de la primera. Por ello, una gran parte de las enseñanzas relacionadas con la alquimia interior, enseñan a refinar y transmutar la energía sexual, para así generar los cambios necesarios para que la plenitud de nuestro Yo Superior y de todo aquello que en realidad somos, pueda ser permanentemente experimentada.
La función de la laringe
Mediante la voz expresamos nuestros pensamientos y nuestras emociones, haciendo que, lo que pensamos (en un plano o nivel mental), y lo que sentimos (en un plano o nivel emocional), pueda tomar manifestación en un plano físico. Posiblemente, en el futuro de la humanidad, la capacidad de la laringe para dar forma material a aquello que es aun solo una forma mental o emocional de un concepto llegará a ser excepcional, y que el poder creativo de la palabra se manifestará incluso en el plano físico: sólo con decir un sonido, se materializará el objeto correspondiente. Aunque las implicaciones parezcan de ciencia-ficción, el concepto no es, después de todo, diferente del vac-siddhi o poder creativo de la palabra que, de acuerdo con los textos sánscritos, los antiguos rishis hindúes dominaban a la perfección.
Palabras místicas
De todas las palabras místicas encontradas en las enseñanzas, rituales y simbolismo de varias escuelas místicas y esotéricas, los vocablos Aum, Om y Amén son los usados más frecuentemente y generalmente reconocidos.
Muy pocas personas que usan el “Amén” parecen comprender que están usando una palabra mística, cuyo uso es más o menos incorrecto y también poco comprendido. Aum, Om y Amén son palabras idénticas en cuanto a potencial creador, aunque difieran en su naturaleza lingüística. En los tres casos, el sonido de la “m” es de extrema importancia y al pronunciar las palabras no solamente debe ser enfatizada, sino también prolongada. El resto, la “o” y el “au” y la “a” son siempre idénticas en sonido. La palabra Amén debería pronunciarse como si se deletreara “Amn”, o realmente “Am”, y es una sílaba más bien que dos. Si fuera deletreada Ahmn podríamos pronunciarla más correctamente porque la “a” nos daría un sonido claramente abierto, siendo un sonido de poder.
Sonidos de “poder”
Hemos de ser conscientes que el ser humano descubrió estas palabras, no se las inventó. Que fueran descubiertas mediante experimentos místicos o por “revelación divina” quizás no lo sabremos nunca, pero el hecho es que nuestros antepasados no seleccionaron arbitrariamente los sonidos de “ah” y “m”, sino que encontraron que estos en particular producían ciertos efectos dentro de su ser, de su aura y a su alrededor. El mero hecho de que en muchos países diferentes, separados y sin contacto unos con los otros, los nativos y culturas ancestrales adoptaran de forma independiente sonidos similares en sus rituales y cantos, para los mismos propósitos, nos da indicios de que hay un poder y una cualidad en estas vocales particulares, y en su pronunciación, que no tienen otras palabras.
Estos sonidos de Aum- Om- Amén, incorporan vibraciones de altas cualidades de poder y de conciencia “cósmica”. Los mantras están repletos de ellos, no tenéis más que buscar unos cuantos en YouTube y los escuchareis. Muchas otras palabras y nombres místicos los incorporan también, imbuyendo sus cualidades ocultas en vocablos como Rama, Padme, Omar, etc., (también presentes en mantras). Al intentar pronunciar estas palabras uno nota que se requiere un pequeño esfuerzo físico, y que, mientras se repite, la mente y el cuerpo adquieren una actitud relajada y de paz, lo cual es una condición para entonarse con esos otros niveles de consciencia más elevada casi inmediatamente.
Influencia psíquica y energética
La pronunciación correcta de los sonidos anteriores imbuidos en el Aum, el Om o el Amén, por ejemplo, tiene un efecto inmediato a través de los canales del sonido de la boca y la cabeza, sobre las glándulas pituitaria y pineal, y también sobre la tiroides. Estos efectos son transferidos físicamente a través del sistema nervioso simpático a todos los centros psíquicos del cuerpo humano. Por estas razones muchas personas, en meditación, comienzan su período de relajación y conexión con otros niveles de consciencia con la repetición de estos “aum” u “om”, repitiéndolas lentamente varias veces, tratando siempre de entonarlas en el tono correcto.
El Aum y la conexión con los diferentes reinos de la naturaleza
La palabra “aum”, es especialmente interesante, pues cada una de las tres letras que la componen tiene un poder y una importancia mística en sí misma. El sonido “a” está asociado con los poderes básicos de naturaleza física, del cuerpo y del mundo físico, y en consecuencia también se asocia al reino mineral. El sonido “u” está muy estrechamente relacionado con el reino vegetal, y con las glándulas pineal y pituitaria y tiene un efecto definido sobre ellas, pero solo cuando está asociada con la letra “a” (sola no lo tiene). En su pronunciación conjunta, la “u” debería ser muy suave y en la forma de “oo” dando un sonido que viene a ser algo así como “ahoo”, con el acento en la “ah”, donde el “ah” se extiende ligeramente y termina con el sonido de “oo”. Esto es más difícil de escribir que de hacer por uno mismo, pero espero que se entienda.
Finalmente, cuando añadimos el sonido de “m” estamos extendiendo las vibraciones desde la punta de la lengua y potenciando los otros dos anteriores. Esta última parte está también asociada con el reino animal, siendo su sonido “base”. Con la prolongación de la “m” dentro de un largo sonido zumbante al final de la palabra, estamos añadiendo el significado de la “m” al conjunto, el cual siempre ha sido asociado en la literatura antigua con el espíritu, con el amor, con el desarrollo psíquico, con la omnisciencia, etc. Analizando todos estos factores vemos que la palabra es, después de todo, una forma de sintetizar vibraciones de la Creación en forma de sonido.
Siendo conscientes de su potencial
En todo caso, estas y otras palabras son literalmente creadoras, y manifestadoras de la realidad, influencian, cuando son bien usadas, el entorno energético y psíquico de quien las usa, y, por ello, en muchas tradiciones, solo son enseñadas cuando uno accede a grados altos e internos de diferentes escuelas iniciáticas. Quizás el ser humano en algún momento recupere el potencial de la voz en todo su esplendor, y aprenda a usarlo correctamente para crear un futuro común y mejor para todos, a partir del conocimiento de que, siendo todo energía, solo hay que hacerla vibrar correctamente para llegar a ver sus efectos a nivel físico en nuestra realidad.
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martes, 17 de enero de 2017

ALPISTE: propiedades y PREPARACIÓN CURATIVA con piña o manzana


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¿No crees que con algo tan sencillo puedas curar a profundidad tu cuerpo? Pues nada pierdes con probar estas leches curativas con alpiste. El alpiste, combinado ya sea con piña o manzana, tienen potentes propiedades medicinales que al mezclarse de forma adecuada proporciona al cuerpo una curación profunda, ayudando principalmente a limpiar sangre, hígado e intestino, ayudan a regenerar células, reparar tejidos dañados entre la larga lista de beneficios que combaten con gran potencia y eficacia gran cantidad de problemas de salud.

 Corazón y circulación saludables con el alpiste

Propiedades del alpiste:

No es sólo una semilla para los pájaros, sino que se puede adaptar para consumo humano y aporta muchas propiedades como:
  • Aminoácidos: es una potente fuente de aminoácidos que forman proteínas de excelente calidad. Seis cucharadas de alpiste poseen más proteínas que en dos kg de carne, y la ventaja es que estas proteínas no se descomponen ni fermentan en el cuerpo ni causan exceso de toxinas.
  • Posee alta cantidad de vitaminas B, vitamina E y minerales como calcio, magnesio, manganeso y zinc.
  • Posee enzimas con propiedades  que ayudan a desinflamar riñón, estómago, hígado y páncreas.
  • Regenera y estimula funciones pancreáticas, ayudando así a combatir la DIABETES.
  • Ayuda a prevenir y combatir la hipertensión, ya que barre con depósitos de grasas acumulados en arterias. 
  • Estimula las funciones diuréticas
  • Excelente para combatir cirrosis
  • Posee una enzima súper efectiva para disolver exceso de grasa acumulada sobre todo en las arterias, piernas y abdomen, así que ayuda a mantener un buen peso, combatir celulitis y una sangre sin excesos o de tóxicos ni grasas acumulados.
  • Posee Omega 3 que ayudan de forma eficaz a la circulación general del cuerpo y a la reparaciónn de tejidos o regeneración celular. 

PREPARANDO LECHE DE ALPISTE

(A la mezcla de alpiste con agua se le denomina leche de alpiste)
Necesitas:
  • Una bolsa de alpiste fresco
  • Agua
  • Una cacerola de barro o vidrio.
Procedimiento:
  1. Sumerge unas 2 o 3 tazas de alpiste en una olla con agua purificada y deja reposar ahí toda la noche. Con este procedimiento ayudaras a limar bien la cáscara del alpiste.
  2. A1 siguiente día, cuela el alpiste con un colador, lava muy bien bajo el chorro del agua, removiendolo bien con tus manos, y luego, deja escurrir muy bien.
  3. En medio litro de agua, usa 5 cucharada soperas de alpiste y licúa muy bien. Luego, usa un colador muy fino para licuar el agua. Agrega otro medio litro de agua pura y listo, ya tienes la primera parte.
Ahora puedes:
  1. Beber así un vaso de agua en la mañana y otro en la noche sin agregar nada más, ni dulce ni fruta, y guarda el resto en un envase de vidrio tapado en el refrigerador y úsalo al día siguiente. La leche tomada si es estupenda en casos de DIABETES, PROBLEMAS de PÁNCREAS e HÍGADO.
  2. Puedes agregar miel al gusto y la fruta que a continuación se recomienda.
  3. Piña: mezcla un trozo de piña con un vaso de leche de alpiste pues esto es ideal en casos de:
  • Sobrepeso
  • Problemas de riñón
  • Infecciones
  • Caída de cabello y problemas de cuero cabelludo
  • Hongos y manchas en la piel
  • Quistes
  • Miasmas
  • Cánceres
  • Lupus
  • Artritis y artrosis
Forma de beberlo: en ayunas toma un vaso de alpiste con piña, y por las noches bebe el alpiste sin fruta  como se indica en el paso 1.
4. Manzana: Licúa media manzana sin cáscara en un vaso de leche de alpiste ya que es súper efectivo en casos de:
  • Problemas de piel
  • Cada de cabello
  • Problemas estomacales e intestinales como gastritis, colitis,
  • inflamación de vientre, estreñimiento, gases, etc.
  • Para bajar de peso
  • Colesterol elevado
  • Triglicéridos.
  • Para la salud del corazón y la buena circulación.
  • Evitar calambres.
  • Salud del sistema nervioso.
Forma de tomarlo: bebe un vaso de leche de alpiste con manzana en ayunas diariamente, y bebe otro vaso por la noche pero sin fruta ni nada más añadido, como se indica en el paso 1.
¿Por cuánto tiempo se hace el tratamiento?
Realiza la toma durante 21 días por la noche y mañana como se indica, luego, solo toma el alpiste en ayunas, un día con fruta y otro día sin fruta.
SUGERENCIAS: Te sugerimos usar el alpiste especial para consumo humano que venden en tiendas naturistas o de autoservicio. No uses azúcar refinada que esto estropea el tratamiento, usa solo miel de abeja o agave natural y orgánica de preferencia.

domingo, 15 de enero de 2017

La respiración.



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LA RESPIRACIÓN

La respiración es un acto rítmico. Se compone de dos fases, inhalación y exhalación. La respiración es un buen ejemplo de la ley de la polaridad: los dos polos, inspiración y espiración, forman, con su constante alternancia, un ritmo. Un polo depende de su opuesto, y así la inspiración provoca la espiración, etc. También podemos decir que un polo no puede vivir sin el polo opuesto, porque, si destruimos una fase, desaparece también la otra. Un polo compensa el otro polo y los dos juntos forman un todo. Respiración es ritmo, el ritmo es la base de toda la vida. También podemos sustituir los dos polos de la respiración por los conceptos de contracción y relajación. Esta relación de inspiración–contracción y espiración–relajación se muestra claramente cuando suspiramos. Hay un suspiro de inspiración que provoca contracción y un suspiro de espiración que provoca relajación.

Por lo que se refiere al cuerpo, la función central de la respiración es un proceso de intercambio: por la inspiración el oxígeno contenido en el aire es conducido a los glóbulos rojos y en la espiración expulsamos el anhídrido carbónico. La respiración encierra la polaridad de acoger y expulsar, de tomar y dar. Con esto hemos hallado la simbología más importante de la respiración. Goethe escribió:

En la respiración hay dos mercedes, una inspirar, la otra soltar el aire, aquélla colma, ésta refresca, es la combinación maravillosa de la vida

Todas las lenguas antiguas utilizan para designar el aliento la misma palabra que para alma o espíritu. Respirar viene del latín spirare y espíritu, de spiritus, raíz de la que se deriva también inspiración tanto en el sentido lato como en el figurado. En griego psyke significa tanto hálito como alma. En indostánico encontramos la palabra atman que tiene evidente parentesco con el atmen (respirar) alemán. En la India al hombre que alcanza la perfección se le llama Mahatma, que textualmente significa tanto «alma grande» como «aliento grande». La doctrina hindú nos enseña, también, que la respiración es portadora de la auténtica fuerza vital que el indio llama prana. En el relato bíblico de la Creación se nos cuenta que Dios infundió su aliento divino en la figura de barro convirtiéndola en una criatura «viva», dotada de alma.

Esta imagen indica bellamente cómo al cuerpo material, a la forma, se le infunde algo que no procede de la Creación: el aliento divino. Es este aliento, que viene de más allá de lo creado, lo que hace del hombre un ser vivo y dotado de alma. Ya estamos llegando al misterio de la respiración. La respiración actúa en nosotros, pero no nos pertenece. El aliento no está en nosotros, sino que nosotros estamos en el aliento. Por medio del aliento, nos hallamos constantemente unidos a algo que se encuentra más allá de lo creado, más allá de la forma. El aliento hace que esta unión con el ámbito metafísico (literalmente: con lo que está Detrás de la Naturaleza) no se rompa. Vivimos en el aliento como dentro de un gran claustro materno que abarca mucho más que nuestro ser pequeño y limitado —es la vida, ese secreto supremo que el ser humano no puede definir, no puede explicar— la vida sólo se experimenta abriéndose a ella y dejándose inundar por ella.

La respiración es el cordón umbilical por el que esta vida viene a nosotros. La respiración hace que nos mantengamos en esta unión.

Aquí reside su importancia: la respiración impide que el ser humano se cierre del todo, se aísle, que haga impenetrable la frontera de su yo. Por muy deseoso que el ser humano esté de encapsularse en su ego, la respiración le obliga a mantener la unión con lo ajeno al yo. Recordemos que nosotros respiramos el mismo aire que respira nuestro enemigo. Es el mismo aire que respiran los animales y las plantas. La respiración nos une constantemente con todo. Por más que el hombre quiera aislarse, la respiración lo une con todo y con todos. El aire que respiramos nos une a unos con otros, nos guste o no. La respiración tiene algo que ver con «contacto» y «relajación».

Este contacto entre lo que viene de fuera y el cuerpo se produce en los alvéolos pulmonares. Nuestro pulmón tiene una superficie interna de unos setenta metros cuadrados, mientras que el área de nuestra piel no mide sino entre metro y medio y dos metros cuadrados. El pulmón es nuestro mayor órgano de contacto. Si observamos con más atención, distinguiremos las diferencias existentes entre los dos órganos de contacto del ser humano: pulmones y piel; el contacto de la piel es inmediato y directo. Es más comprometido y más intenso que el de los pulmones y, además, está sometido a nuestra voluntad. Uno puede tocar a otra persona o no tocarla. El contacto que establecemos con los pulmones es indirecto, pero obligatorio. No podemos evitarlo, ni siquiera cuando una persona nos inspira tanta antipatía que no podemos ni olerla, ni cuando otra nos impresiona tanto que nos deja sin aliento.

Existe un síntoma de enfermedad que puede pasar de uno a otro de estos órganos de contacto: una erupción cutánea abortada puede manifestarse en forma de asma que, a su vez, con el correspondiente tratamiento, se convierte en erupción. El asma y la erupción cutánea corresponden al mismo tema: contacto, roce, relación. La resistencia a establecer contacto con todo el mundo por medio de la respiración se manifiesta, por ejemplo, en el espasmo respiratorio del asma.

Si seguimos repasando las frases hechas relacionadas con la respiración y con el aire veremos que hay situaciones en las que a uno le falta el aire, o no puede respirar a sus anchas. Con ello tocamos el tema de la libertad y la cohibición. Con el primer aliento empezamos nuestra vida y con el último la terminamos. Con el primer aliento damos también el primer paso por el mundo exterior al desprendernos de la unión simbiótica con la madre y hacernos autónomos, independientes, libres. Cuando a uno le cuesta respirar; ello suele ser señal de que teme dar por sí mismo los primeros pasos con libertad e independencia. La libertad le corta la respiración, es algo insólito que le produce temor. La misma relación entre libertad y respiración se advierte en el que sale de una situación de agobio y pasa a otra esfera en la que se siente «desahogado» o, simplemente, sale al exterior: lo primero que hace es inspirar profundamente, por fin puede respirar con libertad.

También el proverbial ahogo que nos aqueja en circunstancias agobiantes es ansia de libertad y de espacio vital.

En resumen, la respiración simboliza los siguientes temas: ritmo, en el sentido de aceptar «tanto lo uno como lo otro»


Contracción / Relajación
Tomar / Dar
Contacto / Repudio
Libertad / Agobio


RESPIRACIÓN = ASIMILACIÓN DE LA VIDA

En las enfermedades respiratorias, procede hacerse las siguientes preguntas:

1. ¿ Qué me impide respirar?
2. ¿Qué es lo que no quiero admitir?
3. ¿Qué es lo que no quiero expulsar?
4. ¿Con qué no quiero entrar en contacto?
5. ¿Tengo miedo de dar un paso en una nueva libertad?



Extracto de LA ENFERMEDAD COMO CAMINO
THORWALD DETHLEFSEN y RUDIGER DAHLKE
Título original: Krankheit als Weg

sábado, 14 de enero de 2017

Bugambilia: Flor contra la Tos, Estreñimiento y Fiebre


La bugambilia es una planta tipo enredadera cuya flor resulta vistosa, llena de color y bella apariencia, es originaria de Sudámerica, específicamente de Brasil, y otras regiones como Perú y Argentina, sin embargo, actualmente se distribuye en varias zonas, pertenece al género Bougainvillea.

Bugambilia: Flor contra la Tos, Estreñimiento y Fiebre

Otros nombres con los que se le conoce a esta planta son, veranera, papelillo y Santa Rita, sus flores son pequeñas y son rodeadas por brácteas o bien hojas que pueden tener colores variados tales como el magenta, blanco, rojo, amarillas, naranjas, rosa y púrpura.
En México, la bugambilia se consume en forma de extracto o infusión con fines medicinales, pero también es apreciada en la cocina.

Usos culinarios

La flor de bugambilia suele ser muy colorida, especialmente sus variedades rojas y magenta, por lo que en platillos es posible emplearlas como flor decorativa en varias preparaciones, desde ensaladas, cortes de carne y bebidas.
No obstante, hay que tener en cuenta que las brácteas de las bugambilias, deben recibir un tratamiento especial,  pues su cocimiento suele alterar su color y opacarlo.

Propiedades Medicinales de la Bugambilia

Las interesantes propiedades de la bugambilia, la vuelven una buena aliada contra resfriados y otras afecciones respiratorias.
Antitusígena: La bugambilia puede ser útil para aliviar la tos crónica y la tos fuerte.
Expectorante: Esta planta se puede utilizar para ayudar a expulsar flemas presentes en casos de resfriados y gripe.
Antipirética: La planta de bugambilia puede servir para disminuir las fiebres leves y ayudar a combatir el dolor general que la acompaña.
Laxante: Se dice que la raíz de esta planta puede ayudar a desintoxicar el organismo gracias a que posee propiedades laxantes naturales, favoreciendo la digestión.

Usos de la Bugambilia para la salud

Si bien uno de los usos más comunes y populares de la bugambilia es  cómo aliada contra la tos fuerte, hay otros problemas de salud que han sido tratados tradicionalmente con esta enredadera y que aprovechan sus propiedades.
Enfermedades Respiratorias: Es posible utilizar la flor de esta planta y sus hojas de color para aliviar síntomas del resfriado y gripe como la tos y mucosidad.
Estreñimiento: Al tener un efecto laxante la raíz de bugambilia se puede aprovechar para propiciar una mejor digestión y tratar la constipación.
Contra la Diarrea: Si bien parece contradictorio que la misma planta se utilice para el estreñimiento y diarrea, en realidad es a las hojas a las que se les confieren propiedades antidiarréicas aunque bien, se recomienda utilizar sólo en casos leves.
Para limpiar heridas: Utilizar el agua de bugambilias para desinfectar raspones y heridas superficiales es posible, sólo debemos poner en remojo unas flores y hojas de colores de la bugambilia en agua filtrada y tras un par de minutos, podemos limpiar la herida con dicha agua.
Para la fiebre: Beber la infusión de esta planta puede ser útil para disminuir la fiebre en casos de resfriados.

Remedio contra la tos

La bugambilia es utilizada para tratar problemas y afecciones respiratorias, es un remedio tradicional contra la tos y posiblemente es este su uso más conocido.
La infusión de bugambilia se prepara con las flores y las coloridas hojas o brácteas de las plantas y se aconseja beber tres tazas al día por 3 días, suspendemos por una semana y retomamos nuevamente tres días en caso de que la tos persista.

Infusión de Bugambilia

Para preparar nuestra infusión es necesario contar con las hojas de colores que rodean a la flor y las flores de la bugambilia, sólo hace falta un puñado y un poco de miel.
Ingredientes:
  • Dos  flores de bugambilias y sus brácteas
  • 1 cucharada de miel de abeja natural
  • 1 taza de agua
Preparación:
  • Ponemos a hervir una taza de agua, una vez que rompa hervor,  retiramos del fuego y añadimos las flores.
  • Dejamos reposar por 6 minutos y agregamos la miel de abeja.
  • Colamos y bebemos la infusión
Nota: Es posible añadir otras plantas a esta infusión para combatir afecciones respiratorias, algunas de las recomendadas son el gordolobo y el eucalipto. n caso de que la tos no desaparezca, es importante consultar con un especialista.

Consumo y recomendaciones

En estudios animales, no hay reportes de toxicidad de esta planta, por ejemplo, el extracto de bugambilias brindado a ratones no arrojó evidencia de signos de toxicidad.
Las flores frescas también se han evaluado en un grupo ovejas sin haberse observado toxicidad, por lo que es una planta considerada segura.
Debido a que no hay suficiente evidencia en consumo humano, se recomienda consumir con discreción y por periodos cortos de tiempo, tomar un descanso de una semana por cada 3 días de consumo.
No es recomendable consumir la bugambilia durante el embarazo o lactancia, pues no hay evidencia que demuestre su seguridad en estas etapas, también debe evitarse en niños pequeños. Se puede consumir en forma de infusión o bien, su extracto, también puede encontrarse como ingrediente en jarabes naturales para la tos.

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viernes, 13 de enero de 2017

LA ENFERMEDAD COMO CAMINO- La sangre-


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La sangre simboliza la vida. La sangre es el sustentador material de la vida y expresión de la individualidad. La sangre es «un jugo muy especial», es el jugo de la vida. Cada gota de sangre contiene a todo el individuo, de ahí la gran importancia de la sangre en la magia. Por eso los Pendler utilizan una gota de sangre como Mumia. Por eso basta una gota de sangre para hacer un diagnóstico completo.

La presión sanguínea es expresión de la dinámica del ser humano. Se deriva de la interacción del fluido sanguíneo y las paredes de los vasos que lo contienen. Al considerar la presión sanguínea, no debemos perder de vista estos dos componentes antagónicos: por un lado, el líquido que corre y, por el otro, las paredes de los vasos que los contienen. Si la sangre refleja el ser, las paredes de los vasos representan las fronteras a las que se orienta el desarrollo de la personalidad, y la resistencia que se opone al desarrollo.

Una persona con la presión sanguínea baja (hipotenso) no desafía en absoluto estas fronteras. No trata de cruzarlas sino que rehuye toda resistencia: nunca va hasta el límite. Si tropieza con un conflicto, se retira rápidamente, y así se retira también la sangre, hasta que la persona se desmaya.«Por lo tanto, este individuo renuncia a todo poder (¡aparentemente!); él y su sangre se retiran y dimiten de su responsabilidad. Por el desmayo, el individuo pierde el conocimiento, se retira hacia lo desconocido y se desentiende de los problemas: se ausenta. La clásica escena de opereta: una señora es sorprendida por su esposo en una situación comprometida, ella se desmaya y todos los presentes se afanan por hacerle recobrar el conocimiento, salpicándola de agua, dándole aire y haciéndole oler sales, porque, ¿qué objeto puede tener el más bello de los conflictos si el protagonista se retira a otro plano renunciando bruscamente a cualquier responsabilidad?

El hipotenso, literalmente, se evade, por falta de ánimo y de valor. Se desentiende de todo desafío, y los que están a su alrededor le sostienen las piernas en alto, para que la sangre afluya a la cabeza, centro de poder, y él recupere el conocimiento y pueda asumir su responsabilidad. La sexualidad es uno de los temas que el hipotenso rehuye, pues la sexualidad depende en gran medida de la presión sanguínea.

En el hipotenso solemos encontrar también el cuadro de la anemia cuya forma más frecuente consiste en falta de hierro en la sangre. Ello perturba la transformación de la energía cósmica (prana) que absorbemos con cada aspiración en energía corporal (sangre). La anemia indica la negativa a absorber la parte de energía vital que a uno le corresponde y convertirla en poder de acción. También en este caso se utiliza la enfermedad como pretexto por la propia pasividad. Falta la presión necesaria.

Todas las medidas terapéuticas indicadas para el aumento de la presión están relacionadas con el desarrollo de energía, lo cual es en sí bastante revelador, y sólo actúan mientras son aplicadas: fricciones, hidromasaje, movimiento, gimnasia y curas de Kneipp. Aumentan la presión sanguínea porque uno hace algo y con ello transforma energía en fuerza. Su utilidad acaba en el momento en que uno interrumpe los ejercicios. El éxito permanente sólo puede conseguirse mediante la modificación de la actitud interior.

El polo opuesto es la presión muy alta (hipertensión). Por experimentos realizados, se sabe que la aceleración del pulso y el aumento de la presión sanguínea no se producen únicamente como resultado de un incremento del esfuerzo corporal sino ya con la sola idea. La presión sanguínea de una persona también aumenta cuando, por ejemplo, en una conversación se plantea un conflicto que le afecta, pero vuelve a bajar cuando la persona habla del problema, es decir, lo traslada al terreno verbal. Este conocimiento, obtenido experimentalmente, es una buena base para comprender los resortes de la hipertensión. Cuando, por la constante imaginación de una acción, la circulación se acelera sin que esta acción llegue a transformarse en actividad, es decir, se descargue, se produce una «presión permanente».

En este caso, el individuo es sometido por la imaginación a una excitación constante, y el sistema circulatorio mantiene esta excitación, con la esperanza de poder transformarla en acción. Si esto no se produce, el individuo permanece sometido a presión. Pero, y para nosotros esto es aún más importante, lo mismo ocurre en el plano de la acción en sí. Puesto que sabemos que el solo tema del conflicto produce un aumento de la presión y que, cuando hemos hablado de él, la presión vuelve a bajar, es evidente que el hipertenso se mantiene constantemente al borde del conflicto, pero sin aportar una solución. Tiene un conflicto, pero no lo afronta. El aumento de la presión sanguínea es una reacción fisiológica justificada: el organismo suministra más energía, a fin de que podamos acometer con vigor las tareas necesarias para resolver conflictos inminentes. Si esto se realiza, el exceso de energía es consumido y la presión vuelve a situarse al nivel normal.

Pero el hipertenso no resuelve sus conflictos, por lo que no consume la sobrepresión. Por el contrario, se refugia en la actuación externa y, con un derroche de actividad en el mundo exterior, trata de distraerse a sí mismo y a los demás de la invitación a afrontar el conflicto.

Hemos visto que tanto el que tiene la tensión muy baja como el que la tiene muy alta rehuyen los conflictos, aunque con tácticas diferentes: mientras el primero se retira al inconsciente, el segundo se aturde a sí mismo y al entorno con un derroche de actividad y dinamismo. Por consiguiente, lo normal es que la tensión baja se dé con más frecuencia en las mujeres y la tensión alta en los hombres. Además, la hipertensión es indicio de agresividad reprimida. La hostilidad permanece encallada en la idea, y la energía aportada no es descargada mediante la acción. El individuo llama a esta actitud autodominio. El impulso agresivo provoca un aumento de presión y de autodominio, la contracción de los vasos. Así el individuo puede mantener la presión controlada. La presión de la sangre y la contrapresión de las paredes de los vasos provocan la sobrepresión. Después veremos cómo esta actitud de agresividad reprimida conduce directamente al infarto.

Existe también la hipertensión de la vejez, provocada por la calcificación de los vasos. El sistema vascular tiene por objeto la conducción y la comunicación. Con la edad, se pierde flexibilidad y elasticidad, la comunicación se entorpece y la presión aumenta.



Extracto de LA ENFERMEDAD COMO CAMINO
THORWALD DETHLEFSEN y RUDIGER DAHLKE
Título original: Krankheit als Weg

domingo, 8 de enero de 2017

LA ENFERMEDAD COMO CAMINO -El corazón-




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El palpitar del corazón es un proceso relativamente autónomo que, sin una técnica determinada (por ejemplo, biofeedback), se sustrae a la voluntad.

Este ritmo sinusal es expresión de una rigurosa norma del cuerpo. El ritmo cardíaco imita el ritmo respiratorio, el cual sí es susceptible de alteración voluntaria. El palpitar del corazón lleva un ritmo rigurosamente ordenado y armónico. Cuando, por las llamadas arritmias, el corazón se encalla momentáneamente o se desboca, ello manifiesta una perturbación del orden y el desfase respecto al esquema normal.

Si repasamos algunas de las muchas frases hechas en las que se habla del corazón, veremos que siempre se refieren a situaciones emotivas. Una emoción es algo que el individuo saca de sí, un movimiento de dentro afuera (latín emovere = mover hacia fuera). Decimos: El corazón me salta de alegría = del susto, me ha dado un vuelco el corazón = se me sale del pecho = lo noto en la garganta = se me oprime el corazón. Si una persona carece de esta parte emotiva, independiente del entendimiento, nos parece que no tiene corazón. Si dos personas están bien compenetradas decimos que sus corazones laten al unísono. En todas estas imágenes, el corazón es símbolo de un centro del individuo que no está regido ni por el intelecto ni por la voluntad.

Pero el corazón no es sólo un centro, sino el centro del cuerpo; está aproximadamente en el centro, ligeramente ladeado hacia la izquierda, el lado de los sentimientos (correspondiente al hemisferio cerebral derecho). Está exactamente en el lugar que uno toca cuando se señala a sí mismo. El sentimiento y, más aún, el amor están íntimamente unidos al corazón, como nos indican ya las frases hechas. El que lleva a los niños en el corazón es que los quiere. Cuando se encierra a una persona en el corazón es que uno se abre a ella. Tiene gran corazón la persona que es abierta y expansiva, todo lo contrario del individuo de corazón mezquino, que no conoce sentimientos cordiales, que tiene el corazón duro. Ése nunca dejaría que nadie le robara el corazón y por eso en nada pone el corazón. El blando de corazón, por el contrario, se arriesga a amar con todo el corazón, infinitamente. Estos sentimientos apuntan a la superación de la polaridad que para todo necesita unos límites y un fin.

Ambas posibilidades las encontramos simbolizadas en el corazón. Nuestro corazón anatómico está dividido interiormente, y el «latido» es bitonal. Con el nacimiento del individuo y su entrada en la polaridad, consumada con la primera inspiración de aire, se cierra la divisoria del corazón con un movimiento reflejo y lo que era una gran cámara y un sistema circulatorio se convierte súbitamente en dos, lo cual el recién nacido suele acusar con llanto. Por otra parte, la representación esquemática del símbolo del corazón —tal como lo pintaría espontáneamente un niño— se compone de dos cámaras redondas que terminan en un vértice. De la dualidad surge la unidad. A esto nos referimos al decir que la madre lleva al niño debajo del corazón. Anatómicamente, la expresión no tiene sentido: aquí el corazón se considera símbolo del amor, y no importa que la anatomía lo sitúe en la parte superior del cuerpo cuando el niño se está formando más abajo.

También podría decirse que el ser humano tiene dos centros, uno arriba y otro abajo: cabeza y corazón, entendimiento y sentimiento. De una persona completa esperamos que disponga de ambas funciones y que las tenga en armónico equilibrio. El individuo puramente cerebral resulta incompleto y frío. El que sólo se rige por un sentimiento resulta con frecuencia imprevisible y atolondrado. Sólo cuando ambas funciones se complementan y enriquecen mutuamente, el individuo se nos aparece redondo.

Las múltiples expresiones en las que se invoca el corazón indican que lo que hace perder al corazón su ritmo habitual y mesurado es siempre una emoción, que tanto puede ser el miedo que dispara el corazón o lo paraliza, como alegría o amor, las cuales aceleran de tal modo los latidos que uno los siente en la garganta. Lo mismo ocurre con las perturbaciones patológicas del ritmo cardíaco. Sólo que aquí la emoción que las provoca no se advierte. Y éste es el problema: las perturbaciones afectan a las personas que no se dejan desviar de su camino por «simples emociones». Y el corazón se altera porque el ser humano no se atreve a dejarse alterar por las emociones. El individuo se aferra a la razón y a la norma y no está dispuesto a dejarse gobernar por los sentimientos. No quiere romper la rutina de la vida por las acometidas de la emoción. Pues bien, en estos casos la emoción pasa al terreno somático y uno empieza a padecer trastornos cardíacos y tiene que auscultar su corazón literalmente.

Normalmente, no percibimos los latidos del corazón: sólo una emoción o una enfermedad nos hacen sentirlos. No percibimos los latidos del corazón más que cuando algo nos excita o cuando algo se altera. Aquí tenemos la clave para la comprensión de todos los síntomas cardíacos: son síntomas que obligan al individuo a escuchar su corazón. Los enfermos cardíacos son personas que sólo quieren escuchar a la cabeza y dejan en su vida muy poco espacio al corazón. Esto se aprecia especialmente en el cardiófobo. Se llama cardiofobia (o neurosis cardíaca) a una angustia, sin fundamento físico, por el funcionamiento del propio corazón, que induce a una observación enfermiza del corazón. El miedo al ataque al corazón es tan fuerte en el cardioneurótico que éste no tiene inconveniente en cambiar totalmente de vida.

Si buscamos el simbolismo de este comportamiento, apreciaremos una vez más la sabiduría y la ironía con las que actúa la enfermedad: el que sólo quería regirse por el cerebro, es obligado a vigilar constantemente su corazón y supeditar su vida a las necesidades del corazón. Tiene tanto miedo de que su corazón un día se pare —miedo, por otra parte, totalmente justificado— que vive pendiente de él y lo sitúa en el centro de su mente. ¿No tiene gracia?

Lo que en el neurocardíaco se opera en el plano mental, en la angina de pecho ya ha pasado al cuerpo. Los vasos que llevan la sangre al corazón se han endurecido y estrechado y el corazón no recibe suficiente alimento. Aquí no hay mucho que explicar, pues todo el mundo sabe lo que significa un corazón duro o un corazón de piedra. Angina equivale a angostura, y angina de pecho, por lo tanto, es estrechez de corazón. Mientras que el cardioneurótico experimenta esta estrechez en forma de ansiedad, en el enfermo de angina pectoris esta estrechez se ha concretado. La terapia aplicada por la medicina académica en estos casos tiene un simbolismo original. Se administra al enfermo cápsulas de nitroglicerina (por ejemplo, «Cafinitrina»), es decir, material explosivo. De este modo se dilatan las estrecheces, a fin de volver a hacer sitio para el corazón en la vida del enfermo. Los enfermos cardíacos temen por su corazón, ¡y con razón!

Pero muchos no entienden la invitación. Cuando el miedo al sentimiento crece de tal modo que uno sólo se fía de la norma absoluta, la solución es hacerse colocar un marcapasos. Y así el ritmo vivo se sustituye por un marcador de compás (¡el compás es al ritmo lo que lo muerto es a lo vivo!). Lo que antes hacía el sentimiento lo hace ahora un aparato. Pero, si bien uno pierde la flexibilidad y capacidad de adaptación del ritmo cardíaco, ya no ha de temer los brincos de un corazón vivo. El que tiene un corazón «estrecho» es víctima de las fuerzas del Yo y de sus ansias de poder.

Todo el mundo sabe que la hipertensión favorece el infarto de miocardio. Ya hemos visto que el hipertenso es un individuo que tiene agresividad pero la reprime por medio del autodominio. Esta acumulación de energía se descarga por el infarto de miocardio: le rompe el corazón. El ataque al corazón es la suma de todos los ataques no lanzados. En el infarto, el individuo comprueba la verdad de que la sobrevaloración de las fuerzas del Yo y el dominio de la voluntad nos aísla de la corriente de la vida. ¡ Sólo un corazón duro puede quebrarse!





Extracto de LA ENFERMEDAD COMO CAMINO
THORWALD DETHLEFSEN y RUDIGER DAHLKE
Título original: Krankheit als Weg