Queridos todos:
Son tiempos
trascendentales los que vivimos y la forma cómo se está dando nuestro
despertar, depende mucho de los pensamientos que manejamos y de nuestra
actitud; entendiendo, mejorando y asumiendo posiciones muy diferentes a
las que usualmente estábamos acostumbrados, de alguna manera todos
estamos cerrando ciclos y en su interior, cada uno ya sabe cuáles son
esos procesos que debe clausurar.
Ya superado el mes de
noviembre, qué mejor época que la proxima llegada del 21 de Diciembre
para cerrar con todo lo que ya ha cumplido su objetivo y prepararnos
para renacer como un nuevo ser.
Desde este momento paso a encerrarme en mi crisalida, atender el llamado de la vida de dejar ir las cosas, liberarme de los deseos que atan y elegir fluir como el agua.
Soltar
eso que ya se acabó, y abrir las manos y el corazón para recibir todas
las bendiciones que Dios y su equipo celestial tienen especialmente
reservadas para mi.
Por eso de momento he decidido no escribir más en este blog (de momento y en espera de lo que suceda). Gracias
a todos los que dia a dia seguisteis este pequeño espacio,esta pequeña
gota en el gran oceano de la red. Espero que algun dia lejano o cercano
podamos encontrarnos de nuevo aqui o en el cualquier otro espacio de este o de otro mundo.........................
. Os dejo estas claves o herramientas celestiales para el cierre de los ciclos y el despertar de vuestras almas.
OM
Parameshwary

Herramientas celestiales para cerrar ciclos:
Apoyados
por los ángeles, contamos con tres poderosas herramientas Divinas para
entregar, soltar y cerrar. Ellas son las tres Aes del cielo: Aceptación, Agradecimiento y Amor propio.
Acepta
Una
ley espiritual dice: “cuando algo termina, termina”. No te desgastes
entonces preguntándote el por qué. Simplemente, si algo finalizó en tu
vida, es para tu evolución y tenía que ser así. Además, detrás de cada
cosa que ocurre, está la perfección Divina. Por lo tanto es mejor
aceptar, dejarlo, seguir adelante y avanzar ya enriquecido con la
experiencia. Tu resistencia solo hace más difícil y demorado el proceso
ya que el tiempo que tarda cada quien en sanar es su propia decisión.
Lo
que pasó, pasó y ya. Cuando aceptas que todo lo que sucede tiene un fin
(que más adelante descubrirás), que todos podemos equivocarnos, que por
ejemplo en términos de relaciones interpersonales, el otro tiene el
derecho también, al igual que tu, de decidir si quiere estar contigo y
comprendes que el desenlace nada tiene que ver con tu valor o tu
autoestima, que si la otra persona no desea estar más no es porque no le
hayas aportado o no valgas lo suficiente; y en definitiva, cuando te
aceptas a ti mismo incondicionalmente, empiezas a observar todas las
situaciones, las cosas y a las personas desde otra perspectiva más
armoniosa, amorosa, equilibrada y más feliz.
Aun así, algunas
emociones como el enojo, la tristeza o la decepción hacen parte del
proceso normal de cierre de cualquier ciclo. Lo importante es que las
elabores y que jamás te ancles en ellas. Naciste con todo el potencial
requerido para salir victorioso de cualquier situación.
Agradece
Aunque
en el momento no halles la bendición, te aseguro que hay más de una,
detéctalas. Si te es posible, hoy mismo, regálate un tiempo; en el
silencio de tu habitación por ejemplo, relaja tu mente, cuerpo y
corazón. Recuerda que en tranquilidad se escucha más fácilmente la guía
celestial. Respira profunda y lentamente varias veces y conéctate con
tus ángeles custodios. En su compañía agradece al Padre todo lo bueno
que tienes y pídeles que te ayuden a encontrar la luz y la bondad en
todo esto y a desapegarte.
Da las gracias a Dios por la
oportunidad que tuviste de haber vivido la experiencia que ahora quieres
cerrar. Evalúa lo que te aportó. Cada vivencia es elegida por nosotros
mismos para despertar y cada encuentro con otra persona conlleva un
propósito de aprendizaje. Permíteles a tus ángeles que te colaboren con
esto. Invoca también su ayuda para que elabores una lista de todos los
beneficios que obtienes al cerrar ya y cortar sanamente. Por lo menos
anota 27.
En estos días de cambios internos y externos, tus gustos
e intereses se transforman, así que es probable que ciertas actividades
ya no te gusten o algunos amigos ya no resuenen contigo y ya no te
sientas bien a su lado. No te preocupes por eso, es natural. Agradece
también de antemano que nuevas personas y oportunidades aparecerán y
celebrarás momentos muy especiales.
Amate
Por amor
propio no le des más vueltas al asunto y no dejes cabos sueltos,
sostenidos falsamente por la expectativa de una posible marcha atrás.
Invoca a tus ángeles y pídeles que remplacen eso que hoy entregas por
algo mejor. De ninguna manera pienses en: “¿qué tal si cierro y no puedo
encontrar algo o alguien? Destierra ese tipo de ideas porque solo
empeoran la situación y sustitúyelas con afirmaciones positivas que
ratifiquen tu merecimiento. Otra sugerencia angelical es que te
desligues también de recuerdos y objetos que te conecten con el evento o
persona en cuestión. No guardes nada.
Sin importar la naturaleza
de la circunstancia que quieras cerrar, hazlo. No es lo que fue (por más
maravilloso o mágico que haya sido) ni lo que podría llegar a ser, lo
único importante es lo que es hoy. Y si ahora ya no funciona, no existe,
ámate y recupera el espacio energético que le estabas otorgando. Ábrele
campo a lo nuevo, pero no corras a llenarlo con lo primero que
aparezca. Date un tiempo para asimilar.
Trátate con consideración
(no la confundas con lástima) y no insistas en dilatar y darle vitalidad
a algo que ya no posee fuerza. Cuando una etapa llega a su fin, otras
luminosas se aproximan. Si cierras ésta desde el amor con aceptación y
gratitud, el camino que se te muestra al frente estará bendecido por
Dios y custodiado por tus ángeles. Adelante, continúa, pasa la hoja,
cierra este capítulo y sigue la aventura que significa vivir.
Renace,
busca un nuevo trayecto. Solo tu puedes romper tus cadenas, nadie puede
meterse en tu mente y tomar decisiones por ti. Con la ayuda de tus
ángeles de la guarda, el ángel Mumiah y los arcángeles Zadquiel y
Azrael, libera las condiciones y las personas y tu serás el primero que
recobre la libertad. El sendero de tu evolución es iluminado y eterno,
como eterno es el amor de Dios Padre y los ángeles.
Para terminar, te comparto esta oración de liberación y cierre:
“Querido
Dios y seres de luz: hoy suelto lo que no corresponde a mi presente. Me
perdono por haberlo retenido más del tiempo necesario. He decidido que
ya no quiero aprender más desde el dolor y el drama. De ahora en
adelante elijo al amor en todas mis experiencias. Por mi libre albedrío,
recupero mi libertad y te libero (pronunciar el nombre del evento o
persona). No me aprisiono más ni lo hago contigo. Hecho está”.
Bendiciones de amor y luz.