sábado, 22 de septiembre de 2018

Cura y crea tu realidad: técnica de alineación del pensamiento





Cura tu cuerpo y crea la realidad. ¿Será posible? Sin duda aprender el misterio, arte o ciencia del poder de la mente es el deseo de muchas personas que buscan experimentar un nuevo tipo de poder y virtud. La mente es una herramienta creativa extraordinaria y de la cual usamos menos de un ocho por ciento. Este desperdicio de poder, por así decirlo, genera gran cantidad de carencias y limitaciones cómo enfermedades, deudas, problemas, etc., los cuáles no son sino una invitación de la vida a que miremos dentro de nosotros y activemos una mayor comprensión de nosotros y, por ende, del poder que tenemos para transformar la vida.

Alineación del pensamiento: primera instrucción

En las antiguas escuelas de alquimia y sabiduría, había una primera instrucción o enseñanza a los iniciados cuyo ánimo sincero era entender el arte de dominar la mente y la realidad. Esta primera instrucción consistía en enseñar a los iniciados lo que se denomina alineación del pensamiento, una poderosa práctica de enfoque para crear la realidad.
La alineación del pensamiento consistía en aprender cómo conectar la mente o el pensamiento no con una realidad limitada o carente, no con las emociones ni con distracciones del mundo de la materia, sino alinear el pensamiento con una energía pura y virgen, una energía en blanco cuyo poder es constante e ilimitado. Esta fuente de energía extraordinaria suele tener muchos nombres: dios, naturaleza, cosmos, el Todo, la fuente, la chispa divina, inteligencia creativa, poder o mago interior, etc.No importa el nombre que tenga o tu le des. Lo que importa es que comprendas que es una energía a la cual esta conectada tu mente, la mente de tu vecino, la mente de quien peor te cae y la mente de quien estas enamorado. Quien hace la diferencia en la realidad no es esta energía, sino la mente que la procesa. ANTIDEPRESIVOS y ANSIOLÍTICOS NATURALES: no sólo dieta, sino este secreto

La fuerza creativa de la energía divina

La energía divina o creativa es como la electricidad. Imagina la energía eléctrica que usas para prender tu celular, tu monitor, tu licuadora o lavadora. Esta energía siempre es la misma, no cambia, sólo tiene diferentes manifestaciones según el objeto que prenda. Así mismo, esta energía divina o mágica dentro de ti es la misma energía que prende todas las realidades y pensamientos, y es la que acciona formas de realidad infinitas.
Si tu quieres crear algo nuevo en tu vida, necesitas tomar la energía de esta fuente divina o creadora, y no anclarte en la energía de tu pasado o tus emociones que hacen mucha interferencia cuando deseas crear realidades más grandiosas y fuera de carencia o limitación.

El pasado: ruido para crear la realidad

Imagina una hoja en blanco donde puedes pintar o escribir cualquier cosa. Imagina una hoja con algo ya dibujado o escrito. Imagina que esta hoja tiene muchos dibujos y letras encimados. Así funciona la energía. Cuando tu quieres crear algo más grandioso que lo que ya esta escrito y dibujado en tu vida, es difícil hacerlo si quieres hacerlo encima de la hoja de tu vida, donde hay mucho ruido de creencias, pasado, emociones y distracciones. Entre más la hoja de tu vida contenga creencias, pasado o emociones, menos probable será que puedas dibujar algo claro y limpio.
El pasado nos limita a crear cosas nuevas y grandiosas porque ahí hay mucha información más bien limitada, recuerdos que aceptamos como verdad, mucha información de todo tipo que esta la mayor parte de las veces desorganizada y nos es poco útil para darle verdad a lo que queremos crear.

Toma energía virgen y pura para crear tu realidad

Para enfocarse en algo más grandioso necesitamos el arte de dejar el cuerpo, los problemas y la realidad atrás, y conectarnos con nuestra mágica presencia, es decir, esa fuente de energía pura. Hay que dejar toda creencia limitada, información y objeción atrás y mantenernos enfocados y totalmente presentes en el reconocimiento de esta energía dentro de nosotros. Esto equivale a sentirnos mágicos y poderosos. Todo el tiempo. Cosa que a veces resulta difícil porque esta todo ese ruido que hace la realidad.
Por un lado pensamos y sentimos somos abundantes, por otro lado, vemos deudas y problemas y no creemos que lo seamos.
Por un lado nos enfocamos en salud, pero al cuerpo le molesta y duele algo. 
Por un lado nos enfocamos en amor y aceptación, por otro lado nos disgustamos y despreciamos. 

El columpio de la duda

Así que vivimos en el columpio de la duda: somos, luego no somos. Dos minutos de enfoque, perfecto. Pero luego dos horas de duda, cuatro horas de enfoque en la carencia sintiéndose uno poca cosa, insatisfecho con lo que no se tiene ni se es. Así que no te asumes. Y mientras exista la duda, nada se manifiesta. Tu voluntad jala para muchos lados, quieres pero no quieres, vas pero no vas. La indecisión. Y la convicción, la determinación constante es lo que provoca o incita la manifestación y hace el milagro, vivir bajo la consciencia de que somos seres siempre nuevos y mágicos, en constante crecimiento, y que todo problema y limitación no es sino un fruto del pensamiento pasado, de un no creer, de una falta de convicción del dios o el mago dentro de nosotros.

Manifiesta lo que deseas

Para manifestar lo que deseas tendrías que vivir bajo la convicción de la energía todo poderosa a la que estas conectado todo el tiempo, la misma de la cual esta hecho el universo, la naturaleza, las montañas y todo lo que existe. Así que tu eres parte de esta energía.  Tu eres esta energía creadora y todo poderosa. Un ser mágico, sin duda.

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