jueves, 15 de julio de 2010

Antimonio en Agua Embotellada y Cáncer de Pecho


martes 13 de julio de 2010
ANTIMONIO

El veneno que suelta el plástico con el calor se llama antimonio, y se viene denunciando hace mucho tiempo. Si dejas tu botella plástica con agua en el coche durante días calurosos y te bebes el agua después de que ésta se haya calentado, corres el riesgo de desarrollar cáncer de pecho. La cantante Sheryl Crow dijo en el Show de Ellen que ella sufrió cáncer de pecho a raíz de algo similar. Los doctores explican que el calor hace que el plástico emita un cierto residuo químico tóxico que produce este tipo de enfermedad en el seno. Este tóxico es el mismo que se ha encontrado en los tejidos de senos con cáncer. Así que por favor NO TOMES el agua de botellas de plástico que se hayan podido recalentar, y pasa esto a todas las mujeres y hombres en tu vida. Esta clase de información es la que necesitamos conocer, para que las mujeres estén preparadas y sepan otra forma de prevenir esta clase de problemas.


Un estudio alemán muestra que cuanto más tiempo se guardan las botellas de agua a temperatura ambiente, mayor cantidad de antimonio migra del plástico al agua


El consumidor habitual de agua embotellada ya sabe que es mejor conservar ésta en el refrigerador y no por demasiado tiempo. De lo contrario, si la deja, por ejemplo, encima de la mesa de su despacho durante días y a una temperatura ambiente por encima de 18ºC, el desagradable resultado puede ser que el agua se eche a perder (especialmente si se ha abierto) o, en el mejor de los casos, que adquiera un desagradable regusto a plástico.


La razón de semejante cambio es la migración de compuestos del plástico al agua. Ahora, unos investigadores del Instituto de Geoquímica Ambiental de la Universidad de Heidelberg (Alemania) aportan datos que muestran que, entre estos compuestos, también está el antimonio, un elemento tóxico. Aunque los niveles hallados siguen siendo muy bajos para suponer un riesgo para la salud, están muy por encima de lo esperable. Cuanto más tiempo se conserve una botella en la estantería o en la despensa a temperatura ambiente, mayor será la cantidad de antimonio que contendrá el agua, dicen los investigadores que han publicado su trabajo este mes de enero en la revista Environmental Science and Technology.
Análisis de botellas europeas y canadienses

El año pasado, el mismo grupo de investigadores midió la abundancia de antimonio en agua embotellada de 48 marcas comerciales europeas y 15 canadienses y hallaron niveles cien veces más elevados que el que normalmente se halla en las aguas prístinas, que normalmente es de 2 partes por trillón. Los investigadores detectaron niveles de antimonio de hasta 550 partes por trillón. La mayoría de las botellas comerciales son de polietileno tereftalato (PET). Para su fabricación se utiliza trióxido de antimonio como catalizador, de forma que el material final contiene antimonio en concentraciones de varios centenares de miligramos por kilogramo según Plastics Europe, asociación de fabricantes europeos de plásticos.

El agua de las botellas canadienses incrementa su nivel de antimonio en un 19% mientras que las europeas lo hacen un 90% El antimonio también se usa como retardante de llama en productos plásticos. En la naturaleza, la cantidad de antimonio presente en rocas y suelos suele ser bastante menor, de 1 a 2 miligramos por kilogramo. Si el antimonio está en el material de la botella, puede migrar al agua. Hasta ahí nada nuevo. Pero, ¿en qué cantidad y cómo? Los investigadores han mantenido las mismas botellas de aquel experimento a temperatura ambiente durante seis meses, con resultados chocantes. Uno de ellos es que el agua de las botellas canadienses incrementa su nivel de antimonio en un 19% mientras que el incremento en las europeas es de un 90%. Por otro lado, hay homogeneidad en los niveles de antimonio de diferentes botellas de las mismas marcas (es decir, botellas de la misma marca tienen niveles similares de antimonio lo que indica niveles similares de migración del plástico al agua).

Sin embargo, en un caso una botella embotellada en Francia pero comprada en Hong Kong tenía concentraciones de antimonio mucho mas elevadas que las botellas de la misma marca comprada en Alemania. «No sabemos por qué estas botellas tienen diferente reactividad», comenta en la misma revista, Environmental Science and Technology, el autor principal del estudio en la misma revista, Bill Shotyk. La hipótesis más plausible, y que defiende Shotyk, es que esas variaciones dependan de varios factores, entre ellos las temperaturas elevadas, el pH del agua y la exposición a la luz solar, que pueden aumentar la cantidad de compuestos que migran del plástico al agua.

Por su hubieran dudas de que el antimonio que hay en el agua es el que ha ido migrando del plástico, los propios investigadores explican que en uno de sus experimentos analizaron muestras de agua de una empresa embotelladora alemana en origen y midieron 4 partes por trillón de antimonio. La misma marca comercial de agua, una vez embotellada y comprada en un supermercado, tenía niveles de 360 partes por trillón. «Y la misma marca de agua, comprada y dejada 3 meses en mi oficina, contiene 630 partes por trillón», explica Shotyk.
http://www.taringa.net/posts/info/1626445/Antimonio-en-agua-embotellada.html

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