viernes, 9 de julio de 2010

Preparar el parto.

Conciencia y movimiento,la importancia del trabajo del suelo pélvico.

Gemma Sola Noguer (
fisioterapeuta especializada en reeducación del suelo pélvico)

Durante la gestación, los cambios en el cuerpo de la mujer son progresivos, alguno de ellos fisicamente visibles y otros, no menos importantes, no se observan externamente: son los cambios hormonales que preparan la pelvis, el útero y la musculatura, entre otras estructuras, para poder anidar y alimentar al feto y permitirle el paso al mundo.
A medida que avanza el embarazo, pueden aparecer sintomas como dolor lumbar, ciática, hemorroides, dolor inguinal, pérdidas de orina.......que suelen ser debidos a la dificultad que encuentra el cuerpo para adaptarse a los cambios fisiológicos y progresivos del conjunto de la pelvis, la columna lumbar, el peso del útero y del suelo pélvico. Estos síntomas que suelen ser frecuentes, no deberian considerarse normales si se mantienen a lo largo del embarazo, ya que pueden hacer el proceso del parto más complicado.
En el parto, la cabeza del feto encajará perfectamente con la pelvis de la madre para poder deslizarse en ella y pasar a traves del canal del parto. Es en ese momento cuando todas las articulaciones de la pelvis de la mujer se mueven en su mayor amplitud. Para permitir el paso del feto hacia el exterior, la musculatura del suelo pélvico se elastifica al máximo. Estos cambios fisiológicos tan importantes se producen gracias a 2 hormonas: relaxina y oxitocina, que preparan el cuerpo durante el embarazo y el parto.
Un trabajo corporal consciente puede facilitar las adaptaciones y acompañar estos cambios fisiológicos, sobre todo los movimientos de la pelvis y la columna lumbar en los ultimos meses del embarazo. Han de ser movimientos conscientes de la pelvis, en distintas posiciones, combinados con la respiración; unos ejercicios destinados a mantener la tonicidad de la faja abdominal (transverso abdominal) y la tonificación y elasticidad de los músculos del suelo pélvico, para mejorar esta elasticidad , hacer falta saber contraer estos músculos. Una matrona o un fisioterapeuta especializado pueden ayudarte.
Para elastificar el suelo pélvico es imprescindible sentir como se relaja y distiende mediante la respiración consciente.
Elastificar el suelo pélvico durante el embarazo va a evitar en muchas ocasiones la episiotomia(corte que se realiza para agrandar la apertura vaginal, para facilitar la salida del bebe).



Cambio postural
pelvis y músculos del suelo pélvico
Durante la gestación, la pelvis (conjunto formado por el sacro, los iliacos y el cóccix) y la columna lumbar van a cmbiar de posición y esto repercutirá en su movilidad y en la estabilidad de la zona lum,bar y pélvica. El suelo del espacio donde se desarrollará la vida fetal es el suelo pélvico, formado por un conjunto de músculos cuya tonicidad influye en las presiones que recibe el abdomen. Así pues, durente estos meses el suelo pélvico deberá tener suficiente tonicidad para poder mantener el peso del útero en crecimiento, la vejiga y el recto. Si el suelo pelvico está tónico, los 3 organos que ocupan el espacvio de la pelvis estarán protegidos y se garantizará su funcionamiento de forma correcta y fisiológica.
La adaptación postural durante el embarazo es gradual, el cambio de la posición pélvica y la columna lumbar, junto con la distención abdominal dirigen la gravedad de todo el cuerpo hacia delante. Con ello el peso del útero recae más directamente sobre la musculatura del suelo pélvico y presiona todas las estructuras internas. El suelo pélvico puede perder tonicidad debido al sobrepeso o a una mala postura, por ello es importante cuidar la postura, sobre todo en posición de pie.
La ejercitación de estos músculos no se realiza de manera espontánea, aunque se mantenga una excelente condición física con la práctica habitual de deportes. Existen varias causas y factores de riesgo que inciden o agravan su deterioro, aunque la mayoría de ellos son prevenibles y su adecuado conocimiento contribuiría a evitarlos.

1. Embarazo y parto.
Constituye la principal causa del debilitamiento. Cuando la mujer está embarazada, la presión abdominal aumenta a medida que el bebé aumenta de peso y tamaño, como consecuencia el sulo pélvico debe realizar un esfuerzo mucho mayor. Además la distensión de estos músculos aumenta cuando el bebé pasa a través de ellos en el parto.

Por otro lado la vida que vivimos, obliga a la mujer a mantener su figura, por esto es normal tras el parto realizar ejercicios físicos ( abdominales...) que en lugar de favorecer la recuperación de su cuerpo lo deterioran, ya que contribuyen a cargar el suelo pélvico sin antes haberlo recuperado.

2. Ejercicio físicico.
El deporte que aumenta la presión intrabdominal, y no se equilibra con los correspondientes ejercicios para reforzar el suelo pélvico lo debilita.Esto tiene consecuencias a medio y largo plazo : es muy frecuente encontrar incontinencia urinaria en deportistas, que practican deportes que sobrecargan el periné.

3. Envejecimiento.
La situación de semejanza con el resto de los músculos es que cuando no se ejercitan, simplemente con el paso de los años se van atrofiando. Además, los cambios hormonales de la menopausia pueden producir pérdida de flexibilidad. Por tanto, en esta etapa de la vida de la mujer es muy habitual la presencia de los efectos de la debilidad del suelo pélvico, siendo la más habitual la incontinencia al esfuerzo.

Consecuencias de la debilitación de los músculos del suelo pélvico:

A corto o largo plazo se pueden desarrollar las siguientes afecciones:

1. Incontinencia urinaria de esfuerzo.
Es el primer síntoma de alarma. Provocada por cualquier esfuerzo abdominal repentino (al toser, reir, bailar, saltar, etc.). Son los temidos escapes de orina.
En la actualidad existen métodos para por un lado tratarla ( terapia de conos vaginales: LADY SYSTEM de Laboratorios LETI ) y por otro mejorar la calidad de vida de las personas que la padecen ( recientemente llegadas a las farmacias: compresas de incontinencia de esfuerzo, Indasec de Laboratorios INDAS ).


2. Prolapsos.
Son trastornos que elevan la gravedad con respecto a las incontinencias antes citadas. Son descensos de la matriz (prolapso uterino) por fallo del compartimento central, de la vejiga (cistocele) generados debido a fallo en la pared anterior, y del recto (rectocele), debido a fallo en la pared posterior. Cuando son de grado menor pueden tratarse con terapias rehabilitadoras de la musculatura, y en cambio, los casos más graves requieren intervención quirúrgica.

3. Disfunciones sexuales.
Estas disfunciones puede enumerarse como : disminución de la sensibilidad sexual de la mujer, disminución de la intensidad de los orgasmos que incluso en ocasiones no llegan a alcanzarse, experimentación de sensaciones dolorosas durante el coito.


Soluciones:
Prevenir

Lo más adecuado, como en la mayoría de situaciones, es prevenir. Los consejos básicos irán enfocados a eliminar los factores cotidianos que puedan producir debilidad de la musculatura del suelo pélvico como :

1. Retener la orina mucho tiempo
2. vestir prendas muy ajustadas que compriman la zona
3. ganar peso rápidamente,o ganar mucho peso
4. Realizar ejercicios de fortalecimiento.
5. Hacer ejercicios de recuperación del suelo pélvico tras el parto


Tratamientos específicos de recuperación
Se pueden hacer personalmente en casa o cualquier lugar sin necesidad de acudir a un centro médico:

- Ejercicios del suelo pélvico o ejercicios de Kegel: consistentes en la realización de contracciones activas y regulares de la musculatura del suelo pélvico, sin contraer los musculos de las nalgas, abdominales, vientre y muslos.

- Terapia de conos vaginales: esta técnica sencilla permite aprender a contraer los músculos del suelo pélvico y están basados en retener un pequeño cono en la vagina por un suave reflejo de contracción provocado por la sensación de que se va a deslizar hacia afuera. Este sencillo acto de retención refuerza suave pero muy eficazmente los músculos en unas pocas semanas. Para realizarlos es necesario un juego de conos, por ejemplo: LadySistem de LETI laboratorios

En casos de debilitamientos muy pronunciados los especialistas podrán, tras una correcta evaluación, reforzar estos tratamientos con otros que aplicarán en su consulta.

Ejercicios:

  • Agachada, con las piernas separadas y apoyadas con toda la planta del pie. Si es posible, la espalda recta. Apretar las manos una contra la otra y presionar; se intentará mantener esta postura sola (1) o con ayuda de otra persona (2).
    Cuando se mantenga esta postura se desplazará la espalda hacia delante y se colocarán las manos en el suelo y los pies sobre los dedos. En esta postura se tensarán los músculos del suelo pélvico hacia arriba haciendo presión con las rodillas a los brazos que opondrán resistencia. Mantener y relajar. (3)

  • Boca arriba. Piernas semiflexionadas, pies apoyados en el suelo, espirando colocar la pelvis en retroversión. Elevar las nalgas manteniendo la pelvis elevada. Mantener. Bajar lentamente inspirando.
  • Piernas flexionadas, pies cruzados y en el suelo. Mantener una pelota entre las rodillas, elevar las nalgas espirando, mantener y volver a la posición inicial inspirando. El mismo ejercicio se puede hacer reemplazando la pelota por una oposición manual.

EJERCICIOS PÉLVICO-PERINEALES

Estos ejercicios se pueden hacer tanto para la preparación al parto, para reforzar la musculatura del suelo pélvico, como para la prevención de prolapsos y el tratamiento de la incontinencia urinaria.

  • Ejercicio del ascensor:

Colocarse de pie, con los pies ligeramente separados y paralelos. Imaginar que el suelo pélvico es como un edificio de diversos pisos con un ascensor. Estamos en la planta baja; se ha de empezar a tensar la musculatura y sentir que va subiendo, un piso, otro piso más alto, se mantiene el ascensor 5 o 10 segundos y se vuelve a bajar piso por piso lentamente hasta llegar a la planta baja.

  • Boca arriba:
    Tumbada con las rodillas flexionadas, separa las piernas a la altura de tus caderas, eleva los brazos del suelo a la altura de las cadera palmas enfrentándose entre si, como enmarcando tu musculatura glútea y activamos esfinter y perineo. Inspira y al espirar eleva la cabeza y el pecho, siente el abdomen que ejerce presión sobre tu columna lumbar y sobre el suelo. Si notas que se arquea la zona lumbar, ajusta bajando la espalda, mantén la contracción de tu musculatura perineal, mantén esa respiración abdominal suavemente, concéntrate en tu cuerpo, relaja llevando la espalda hacia atrás, y realiza tres respiraciones para recuperar tu equilibrio.

    RECOMENDACIONES

  • No forzar, no sentir dolor, respirar lentamente.
  • Realizar los ejercicios lentamente, suavemente. Son ejercicios que se han de realizar con ternura, buscando la tonificación del cuerpo.
  • Hay que realizar los ejercicios bien, es más eficaz la calidad que la cantidad.
  • No hay que realizar los ejercicios cada día con obligación, se pueden ir alternando. Se han de realizar los ejercicios para la búsqueda del bienestar.
  • Hay que percibir nuestro cuerpo, ser conscientes de nuestras zonas tensionales para poder relajarlos.
  • Aceptar nuestras limitaciones, no ir más de lo razonable.
  • Es posible que notemos más un lado o un grupo muscular que otro

¿Qué son los ejercicios Kegel?
Los ejercicios de Kegel se idearon para controlar la incontinencia urinaria de la mujer tras el parto.

El propósito de los ejercicios es fortalecer los músculos de la zona pélvica y mejorar la función del esfínter uretral o rectal.

Hoy día se recomiendan a la mujer que sufre incontinencia urinaria por estrés, al hombre que padece incontinencia urinaria después de cirugía de próstata y personas que sufren de incontinencia fecal.

Una vez localizado los músculos sobre los que vamos a trabajar (con los que recortamos el pis), veamos los ejercicios para principiantes:

Los ejercicios pueden realizarse en cualquier momento y lugar. Aunque lógicamente mejor en un sitio tranquilo…sentado o tumabado.

Durante la ejecución de los ejercicios no deben sentir molestias ni en el abdomen ni en la espalda: si esto sucede es que se están realizando de forma incorrecta. Hay quien contiene la respiración o aprieta el torax mientras contrae los músculos del piso pélvico; esto no es recomendable, lo correcto es que se relaje y se concentre en en los músculos del piso pélvico.

Pasos de los ejercicios Kegel:

1. Vaciar la vejiga.
2. Contraer los músculos de la vagina durante tres segundos y relajar. Repetir 10 veces.
3. Contraer y relajar lo más rápido que se pueda. Repetir 25 veces.
4. Imaginar que se sujeta algo con la vagina, mantener esta posición durante 3 segundos y relajar. Repetir 10 veces.
5. Imaginar que se lanza un objeto con la vagina, mantener la posición durante 3 segundos y relajar. Repetir 10 veces.
6. Imaginar que se acaricia un objeto con la vagina como una madre a un niño, mantener la posición durante 3 segundos y relajar. Repetir 10 veces.

Estos ejercicios hay que realizarlos tres veces al día.
Parecen exraños pero… Tras un plazo de 4 a 6 semanas se estima que se debe advertir una mejoría, pero en algún caso pueden transcurrir hasta 3 meses para notar cambios.

Cuanto más se practique, más eficaces son los ejercicios en los músculos.
Además, ejercicios similares son base para el Pilates, disciplina muy recomendable para practicar con los niños junto con ejercicios de equipo: fútbol, balonmano, baloncesto…

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