martes, 5 de mayo de 2015

EL HUMITO SAGRADO: EL COPAL Gustavo Fernández



Copal

El copal es (para quien no le conozca) la resina que se obtiene del árbol homónimo, originario de Mesoamérica y considerado sagrado y medicinal por las culturas ancestrales. Es objetivo de esta nota extendernos en sus aplicaciones y beneficios.
Quemado sobre carbones, exhala un aroma delicioso.
Pero no es sólo su fragancia lo que explica las preferencias de los anjtiguos sabios y de los actuales Abuelos de Conocimiento. Son sus propiedades, metafísicas, espirituales pero comprobables.
En efecto, no gratuitamente es considerado “la” medicina por antonomasia. A fin de cuentas, goza de las propiedades que la Aromoterapéutica ha descubierto para tantas otras fragancias, aquí enfocadas en la sanaciòn física y mental. Su sola absorciòn relaja mentalmente y permite pensar con claridad y objetividad, además de sus comprobados efectos terapéuticos para la piel y el sistema bronquipulmonar.
Sin embargo, es en el plano espiritual donde (aunque esto sólo sea cabalmente entendido por practicantes de Sabidurías Ancestrales) su uso es más contundente. Pues descarga el cuerpo astral, desprendiendo todo tipo de “parasitismos” que tiendan a adherirse al mismo. Es, en consecuencia, fundamental en prácticas de liberaciòn y limpieza.
La Tradiciòn enseña diversos modos de empleo (según se sahúme una vivienda, un temazcal, etc.) pero la más sencilla (y muy efectiva) es “soplarlo” sobre el cuerpo de la persona (es decir, soplar el humo de la resina en combustiòn de manera que se dirija hacia el cuerpo) desde la cabeza hacia los pies -de frente- en forma recta, y ascender en zigzag (imitando el desplazamiento de una serpiente), continuando debajo d elos brazos abiertos en cruz, y repitiendo en la parte posterior del cuerpo. Esto, para liberar a la persona de cargas negativas, mientras que para “abrir sus caminos”, soplar, de frente y de atrás, moviendo el sahumador (o “popoxcomi”) en forma de crus de brazos iguales, pero partiendo del centro hacia afuera en cada movimiento.
Algunos cultores suelen decir que si no se tiene copal cualquier otra resina (o hierba) consagrada es igualmente útil. Permítasenos disentir: el copal es, vibratoria y astralmente, un específico. Muchos otros preparados serán útiles a sus fines pero en ciertos casos, difícilmente alguno supera el resultado de este humito sagrado.

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